viernes, 21 de marzo de 2014

Cosas que no cuestan pero que valen... 
¿Cuántas veces te has puesto a pensar en lo que realmente te importa? ¿Tu carrera? ¿Tu trabajo? ¿Tu pareja?...
Por qué no decir: Mi vida, así general y después pensar por qué tu vida es valiosa... Hace días me ronda en la mente la idea de saber ¿por qué hago lo que hago? ¿por qué estudiar inglés y no checo? y cosas por el estilo... He sido sorprendido una y otra y otra vez, es increíble como parece que las cosas toman su lugar poco a poco y que entre menos desesperes más pronto llegan las satisfacciones.
Al pensar ¿qué es lo que realmente me importa? he logrado darle sentido y una nueva significación a lo que hago, he confirmado que a este mundo vine a ser feliz, sí lo sé, suena un poco romántico e idealista, pero justamente por eso lo reafirmo, porque poca gente sabe lo que quiere y a qué vino a este mundo, pocos son los que disfrutan de una buena desvelada por hacer las mil tareas de su clase de Seminario I (ja, ja), pocos son los que disfrutan de una buena plática o de una buena clase, pocos son los que disfrutan aquellas cosas que no cuestan pero que valen y mucho, cosas como reír (sí, ya sé que tengo un trauma con las risas), besar, abrazar, dormir, oler, etc.
Confirmo entonces que las cosas que no cuestan pero que valen son las más importantes para mí, sin ellas, las cosas que cuestan no tendrían sentido.

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