Rutina
¿Te ha pasado que las altas expectativas
que te crean y te creas a ti mismo respecto a una vida laboral/académica futura
plagada de éxito y frutos, te aleja hoy de las cosas que tanto amas hacer?
Sin duda alguna, la priorización de
nuestras actividades, el sacrificio, el desvelo, el trabajo y todo eso que
contribuya a la consecución de esas metas que representan hoy para ti el éxito
futuro, imperceptible y paulatinamente te van poniendo en un camino en el que a
veces pareciera que la diversión y el éxito están separados... (o lo haces
tú mismo, es lo más seguro).
Pues sí, eso me sucede a menudo, y es que
cuando toca decidir entre dormir o escribir, salir o leer, una pequeña lucha
interna comienza en mí, el remordimiento de no ser lo suficientemente
"responsable" y "entregada" a lo que envuelve no sólo
proyectos presentes sino futuros, genera en mí conflictos internos. Cuando
observo a compañeros y amigos que (como dirían por ahí) "dejan la
camiseta" en lo que hacen, la cosa empeora aún más...
Sin embargo, como parte de la nueva
versión de mí misma, he decidido que no puedo compararme con nadie en ningún
sentido, entendí que todos somos distintos, vivimos en contextos particulares, tenemos
aspiraciones diversas, y más importante aún, lo que me hace feliz, no
necesariamente generará satisfacción en alguien más. En ese sentido decidí que
éxito y placer no necesariamente tienen que estar separados y que simplemente
es necesario organizar mejor mis actividades y poder así disfrutar lo más que
se pueda, todo aquello que comprende mi vida diaria.
Luego de hacer esa reflexión, decidí que
rutina sería entonces, no disfrutar, sí, no encontrarle sentido y gusto a todo
aquello que es parte de mí: trabajo, desvelos, comer a deshoras, etc., rutina
es entonces, pérdida de tiempo y energía innecesaria.
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