domingo, 2 de marzo de 2014

Rutina
¿Te ha pasado que las altas expectativas que te crean y te creas a ti mismo respecto a una vida laboral/académica futura plagada de éxito y frutos, te aleja hoy de las cosas que tanto amas hacer?
Sin duda alguna, la priorización de nuestras actividades, el sacrificio, el desvelo, el trabajo y todo eso que contribuya a la consecución de esas metas que representan hoy para ti el éxito futuro, imperceptible y paulatinamente te van poniendo en un camino en el que a veces pareciera que la diversión y el éxito están separados... (o lo haces tú mismo, es lo más seguro).
Pues sí, eso me sucede a menudo, y es que cuando toca decidir entre dormir o escribir, salir o leer, una pequeña lucha interna comienza en mí, el remordimiento de no ser lo suficientemente "responsable" y "entregada" a lo que envuelve no sólo proyectos presentes sino futuros, genera en mí conflictos internos. Cuando observo a compañeros y amigos que (como dirían por ahí) "dejan la camiseta" en lo que hacen, la cosa empeora aún más... 
Sin embargo, como parte de la nueva versión de mí misma, he decidido que no puedo compararme con nadie en ningún sentido, entendí que todos somos distintos, vivimos en contextos particulares, tenemos aspiraciones diversas, y más importante aún, lo que me hace feliz, no necesariamente generará satisfacción en alguien más. En ese sentido decidí que éxito y placer no necesariamente tienen que estar separados y que simplemente es necesario organizar mejor mis actividades y poder así disfrutar lo más que se pueda, todo aquello que comprende mi vida diaria.

Luego de hacer esa reflexión, decidí que rutina sería entonces, no disfrutar, sí, no encontrarle sentido y gusto a todo aquello que es parte de mí: trabajo, desvelos, comer a deshoras, etc., rutina es entonces, pérdida de tiempo y energía innecesaria. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario