sábado, 8 de marzo de 2014

Realidad
Una tarde de regreso a mi casa, felizmente escuchaba una canción que me ha traído loca los últimos días -Aftelife de Arcade Fire- mientras viajaba en el metrobús de la línea 1, lo trascendente del asunto es que como dirían por ahí: "de buenas a primeras" una señora comenzó a hacerme la plática, cuál fue mi sorpresa que 5 minutos después, me encontraría escuchando el relato de la vida de una mujer de entre 45 y 50 años que con toda la sinceridad que pudo expresar, me externó su profunda tristeza, desesperanza y soledad tras la muerte de su único hijo. En ese momento no supe que responder, el golpe de realidad me dejó sin habla durante algunos segundos, fue un momento largo en el que pude sentir la infelicidad de una persona desconocida y fue entonces cuando me di cuenta cuán egoísta e ignorante puede llegar a ser uno.
Tras los últimos dos meses, he recibido grandes enseñanzas que difícilmente olvidaré, esos "encontronazos con la realidad" como yo le llamo, han sido una llamada de atención que tendré muy presente, la enseñanza de aquel encuentro es que pocas veces valoramos a quienes tenemos cerca, ignoramos cuán valioso es tener personas con quien hablar y que nos escuchen, olvidamos que vida sólo hay una y que desperdiciamos días y días en cosas sin sentido, y que sólo llegamos a apreciar aquello tan valioso cuando deja de ser parte de nuestro entorno.

1 comentario:

  1. ¡Hola Ale!

    Bien por tus dos entradas, las dos contarán. Como te dije en clase, no te espantes si no encuentras comentarios míos, de vez en cuando lo haré, sólo si tienes muchos errores entonces sí te lo voy a publicar, sino tú tranquila. ;)

    Tanta razón hay en esta última entrada, muchas veces no aprovechamos los momentos con tantas personas a nuestro alrededor.

    Por favor ten piedad de esta pobre alma (y Alma también) un poco ciega, trata de no publicar tus entradas con la letra tan chiquita porque dificulta mucho la lectura.

    Bonito inicio de semana :D

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